Villarroya del Campo
El pueblo
Este municipio se asienta al pie de un pequeño relieve en la confluencia de los arroyos Orcajo y Villarroya, al pie de un pequeño reñieve llamado EL Castillo donde se encuentran restos de sillares de piedra del primer asentamiento. Y es que los primeros pobladores fueron los celtíberos que, en torno al siglo V antes de Cristo, situaron un poblado en la parte alta y plana del relieve, al igual que hicieron en otros muchos lugares en el Campo de Romanos y la comarca del Jiloca. Se trataría de un conjunto de pequeñas construcciones de barro rodeadas de una muralla defensiva a base de grandes piedras toscamente trabajadas. Para aislar el asentamiento y aumentar el carácter defensivo del relieve los celtíberos excavaron un gran foso en la roca.
Se extiende en la planicie a la sombra de un monte sobre el que se erige la ermita de san Bartolomé s. XII, la cual fue construida en la misma época aproximadamente que la fundación del pueblo. Se trata de un sencillo edificio de tapial y ladrillo, donde destacan unos potentes contrafuertes de piedra. En el interior de la ermita se encontraba un valioso retablo gótico del siglo XV, que recientemente fue trasladado a la iglesia de la Virgen del Rosario.
La iglesia, de estilo barroco, está dedicada a la Virgen del Rosario y en su interior guarda uno de los mayores retablos góticos de la comarca. Presenta 3 calles y 31 tablas, pertenecientes en origen a tres retablos diferentes, dos datados en el siglo XV y uno en el XVI. Se cree que, al menos uno de los autores podría ser el maestro Blasco de Grañén.
A nivel de arquitectura popular, existe un lavadero junto a la iglesia, un peirón dedicado a la Virgen del Pilar situado a la entrada del pueblo, la antigua fragua o el horno de leña, todos recién restaurados.
Es conocida también la bondad de las aguas de Villarroya del Campo. El término acoge las fuentes de la plaza, del Salz y del Botear, en este último, existen unos merenderos y una buena sombra para contemplar el paisaje y disfrutar de la tranquilidad.
A la orilla del arroyo Villarroya, en su tramo urbano, se encuentra el parque municipal de reciente creación, con pista deportiva, juegos infantiles, pista de petanca y juegos tradicionales y zonas de paseo pavimentadas.
¿Qué hacer y qué ver en Villarroya de Campo?
Destacan varias cuevas labradas en la roca que formaron parte de la antigua fortaleza del municipio.
Iglesia Virgen del Rosario
Es obra del siglo XVII, de mampostería recia y desigual con esquinazos de piedra sillar; terminada con ladrillo en el cimborrio y en la linterna. Planta en forma de cruz latina, con una nave de tres tramos, crucero al exterior y cabecera recta. Se cubre con bóveda de lunetos y cúpula sobre pechinas en el crucero. Está rodeada por una cornisa ornamentada y soportada por pilastras corintias cuyos capiteles al igual que las pechinas están adornadas en yeso , obra del s.XVIII, formando una especie de atrio , a los pies en alto sobre madera encontramos el coro. En su interior encontramos varios retablos como el mayor, una joya del gótico y otros como el de la Virgen del Rosario, de la Asunción, del Santo Cristo o el Retablo de San Bartolomé procedente de la ermita. Podemos apreciar algunas pinturas al fresco de los años 1772 y 1773. En una de ellas aparece Cristo con los símbolos de la Pasión, con la leyenda: “A DEVOCION DE LOS FIELES DE ESTE LUGAR 1773”. En otra un Ecce Homo con un retablo encima. La tercera representa una Flagelación con la leyenda: “SE PINTO A DEVOCION DE LOS DEVOTOS DE ESTE LUGAR A 13 DE DICIEMBRE DE 1772”.
Ermita de San Bartolomé
Está situada sobre el pueblo, en la falda de la colina donde podemos apreciar cuevas labradas en la roca. Es del siglo XV pero ornamentada en siglos posteriores, está construida en mampostería y tapial. La cabecera está cubierta con crucería sencilla cuyos nervios apean sobre ménsulas. Tiene tres tramos separados por dos arcos apuntados, de ladrillo; en el tramo central, se abre la puerta bajo arco rebajado de ladrillo entre dos contrafuertes que sirvieron para sostener el pórtico. Se cubre con madera a dos aguas; en una de las tablas de la techumbre está pintada la luna jaquelada de los Ferrench de Luna. Se ha colocado en el ábside una réplica del retablo original que se guarda en la iglesia.
Peirón de la Virgen del Pilar
De unos 4 metros, tiene cuatro cuerpos: grada y basa de piedra; tronco de ladrillo adornado con arco ciego y medio friso de diente de sierra a cada lado; y el edículo, entre dos cornisas, con la misma en tres de sus lados, en el otro es la capilla con la imagen de la Virgen del Pilar. Sobre el cimacio de ladrillo escalonado una cruz de hierro.