Oficinas de Turismo

Cerveruela

El pueblo

Cerveruela se localiza en las proximidades de la sierra de Peco, en un paraje de pizarras oscuras a orillas del río Huerva, conformando un rincón muy pintoresco. Sobre uno de los riscos del desfiladero, se eleva una torre defensiva medieval.

La iglesia parroquial dedicada a Santiago Apóstol cuenta con una torre de dos cuerpos, el inferior de sillarejo y el superior de ladrillo.
Se asienta en la parte más alta del pueblo. Es de estilo barroco y la fecha de su construcción se fija en torno al siglo XVIII. Sus retablos son de carácter popular de los siglos XVII y XVIII, destacando el altar de la Virgen del Pilar.

El Peirón de la Virgen del Pilar, se sitúa en el cruce del Camino Viejo a Daroca y a Paniza por el puerto.

Su entorno natural invita a realizar paseos y rutas senderistas que nos acercarán al soto fluvial del río Huerva y nos harán apreciar los chopos cabeceros y carrascas del entorno además de una paz y tranquilidad inigualable.

En los últimos años una asociación cultural, La Chaminera que humea, ha recreado entre otras la tradición de hacer carbón vegetal, tal y como se hacía en el siglo pasado, una actividad que contribuyó a la economía local.

¿Qué hacer y qué ver en Cerveruela?

En el término municipal de Cerveruela encontraremos numerosos rincones interesantes como el Soto fluvial del Río Huerva, la Sierra del Peco, la Peña la Hiedra, El Azud en el Río Huerva o recorrer la ruta senderista GR-90, tierras del Moncayo y Sistema Ibérico zaragozano.

Iglesia de Santiago Apostol

Se trata de un edificio de estilo barroco y la fecha de su construcción se fija en el siglo XVIII.
Consta de tres naves, con cabecera plana y crucero cubierto con cúpula.
La torre es de dos cuerpos, el inferior de sillarejo y el superior de ladrillo.
Los retablos que alberga son de carácter popular de los siglos XVII y XVIII.

Peirón de la Virgen del Pilar

Aunque tiene la advocación de la Virgen del Pilar, posee capillas con baldosa de cerámica a las cuatro caras:
Nuestra Señora del Pilar, San José de Calasanz, San Miguel y San Antón.

La grada y la primera base aún se atisban entre las piedras del camino y la orilla del barranco. Su altura es de dos metros, cuerpo de prisma cuadrado, en ladrillo rojo, y rematado por sencillo chapitel.
Cada 17 de enero se iba con las caballerías hasta el peirón para circunvalarlo tres veces y rezar el padre Nuestro, acción previa a la bendición de los animales domésticos.

Parajes del Huerva

Aquí los parajes son cerrados. Una continua red de pequeños barrancos alimenta el humilde caudal del rio confieren al paisaje gran valor paisajístico y faunístico. Es un entorno ideal para los principiantes en deportes de naturaleza, ya que sin poseer unas condiciones físicas excepcionales se puede disfrutar de este paraje practicando el senderismo o el descenso de pequeños barrancos.

Sierra del Peco

Se trata de una pequeña sierra, entre las de Vicort-Espigar y las de Cucalón, la cima de la sierra de El Peco es el monte San Bartalomé con sus 1304 metros de altitud y es donde se recogen las aguas que nutren el Huerva, río que hace de lindero entre las montañas y el extenso Campo de Romanos.