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Romanos

El pueblo

Cerca de la localidad encontramos una villa romana por lo que el nombre del pueblo tiene clara conexión con sus orígenes. Ocupada durante siglos por los musulmanes, también fue importante durante la Reconquista y más tarde durante las guerras entre Aragón y Castilla.

Quedan amplios muros del recinto del castillo del siglo XIV, dentro del que se encuentra la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, del siglo XVI. De ella hay que destacar la bellísima torre mudéjar de planta cuadrada y de origen militar construida en torno al año 1400. Entre sus principales características destaca el hecho de mostrar una decoración en la que se reflejan prácticamente todos los adornos que se utilizaban en la época con la geometría del ladrillo, a excepción de la cerámica. En el interior del templo, se pueden contemplar retablos de los siglos XVI, XVII y XVIII.

 

Se conservan también una bella ermita dedicada a Nuestra Señora de los Remedios y varios peirones: el de la Virgen del Pilar, el de San Martín y el Peirón de Entrecaminos.

 

Especial atención merece la fuente de época romana sobre la que existe una leyenda, así como el antaño famoso Molino de Romanos, ubicado en la encrucijada de caminos ente Villadoz, Romanos, Villarroya del Campo y Badules

¿Qué hacer y qué ver en Romanos?

San Pedro Apóstol

Uno de sus elementos más significativos es la torre mudéjar de su iglesia parroquial, que forma parte del estilo mudéjar aragonés, reconocido patrimonio mundial por la UNESCO. Sobre su construcción hay varias versiones, la primera que el templo se construyó dentro del antiguo castillo, realizado en tiempos de Pedro IV para la defensa contra Castilla por la Guerra de los Dos Pedros, y que en sus orígenes fue capilla del mismo levantada en el solar de la vieja mezquita, no faltan los que afirman que se trata más bien de una iglesia fortificada.

El templo lleva fecha de 1570, que corresponde con el gótico tardío. Su torre de planta cuadrada y cuatro cuerpos más un remate octogonal posterior de época barroca. Se levantó junto a la muralla, conservada en parte, como un elemento más del conjunto defensivo. Ese aspecto militar está presente en el matacán del primer piso o en el sistema de acceso a la misma, que debe hacerse desde el interior del templo.

La parte inferior permitía el paso bajo la torre. Se trata de una torre-puerta, que se fecha a principios del siglo XV. La rica decoración exterior incluye un variado repertorio de motivos mudéjares: paños de arcos mixtilíneos entrecruzados, zig´zags, rombos, esquinillas o entrelazos. En el siglo XVI se le añadió el cuerpo octogonal que la culmina. Sin embargo, pese a la profusa decoración geométrica se ensalza el aspecto defensivo con la presencia del matacán en un lateral de la torre. Para acabar, en su parte inferior se adivina una bóveda de cañón apuntado, que actualmente está cegada, para poder atravesar la torre a modo de puerta, como en los casos del Mudéjar turolense. 

Restos del castillo

Algunos de los restos que quedan son un muro de mampostería  rebajado y un torreón de tapial y piedra  deteriorado. Unidos por unos muros  rebajados a los restos de una torre cuadrada de la que tan sólo quedan dos paredes  rebajadas, de tapial y piedra. La iglesia de San Cristóbal también conserva vestigios del castillo pero  modificados por las obras del siglo XVIII.

El castillo de la localidad de Romanos es un recinto que rodea a la iglesia y que en parte fue destruido para construir ésta en el siglo XVI. Del recinto se conserva la puerta de acceso fechada en 1609 que corresponde a la finalización de las obras de la iglesia y habilitación del recinto del castillo como cementerio.

La obra primitiva del castillo data de principios del siglo XIV, conservando dos torreones circulares con entrada en el interior del recinto y un trozo de muralla que tuvo un camino de ronda sobre arcos de ladrillo. Está hecho todo él en mampostería, utilizando la piedra sillar sólo para los vanos en forma de aspillera.

Peirones

1. Virgen del Pilar

Situado en el viejo camino Real de Daroca, conocido como “el Pilar de la Venta”. Está construido en piedra y formado por tres cuerpos bien definidos entre sí: grada de tres escalones cuadrados, el último  hace de basa; tronco prismático de sección cuadrada sin ornamentación; y edículo entre dos cornisas con capilla sin imagen, el cimacio es un curioso monolito de dos cuerpos piramidales superpuestos sin cruz.

2. Crucero

Se encuentra en la bifurcación de los caminos  a Villarreal de Huerva y Villadoz. Consta de tres cuerpos: grada octogonal de piedra y tres escalones; basa prismática cuadrada de piedra; fuste  octogonal alargado sobre el que apoya la cruz de piedra. Cada 3 de mayo, fiesta de la santa Cruz, se acudía hasta este lugar para hacer la bendición de los campos, tradición que se ha perdido  hace años.

3. Peirón de San Antonio de Padua

Situado, en el camino de Badules, de la ermita de Nuestra Señora de los Remedios.  Es un esbelto pilar prismático de sección cuadrada, del que  destaca la grada de doble escalón de piedra y el cimacio de ladrillo escalonado; la basa es uno de los escalones de la grada y el edículo y el tronco forman un mismo cuerpo, en el superior se abre una pequeña hornacina cuadrada donde se conserva la imagen del santo portugués. Se corona el conjunto con una pequeña cruz de hierro.