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Villar de los Navarros

El pueblo

Municipio situado al pie de la Sierra de Herrera, a la izquierda del río Cámaras. Villar de los Navarros, cuyo apellido delata el origen de su repoblación medieval, es rico en historia, ya que allí se libró una de las batallas más cruciales de la primera guerra carlista, que pudo ser determinante para la Corona de España.

En Villar de los Navarros destaca la iglesia de San Pedro, construida sobre la primitiva iglesia mudéjar del s. XV y reconstruida en el s. XVIII. Conserva la torre mudéjar originaria del siglo XIV con una bella tracería, declarada BIC e incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad así como Monumento Nacional. En su interior alberga un interesante Museo que acoge una colección de piezas de arte sacro.

Además, podremos encontrar dos ermitas; Santa Bárbara del s. XVII y la de Santa Ana. La localidad cuenta con nueve hermosos peirones, con advocaciones a San Jorge y San Antonio de Padua, santos protectores por excelencia.

 

Visita obligada al Calvario, situado en una de las lomas que lo circundan. El paseo para ascender a la impresionante imagen de Cristo Redentor que lo culmina, está jalonado por una sucesión de estaciones que representan en doce peirones, con escenas de la pasión de Cristo, ofreciendo una bella panorámica.

 

A nivel de romerías, el Villar comparte con otros municipios el santuario de la Virgen de Herrera, donde se puede contemplar una preciosa panorámica a más de 1300 m. de altura con un mirador interpretativo.

¿Qué hacer y qué ver en Villar de los Navarros?

Llama la atención un cráter de gran diámetro, se trata de una gran dolina localizada en la zona denominada “castillo”.

Iglesia San Pedro

La iglesia parroquial de San Pedro de esta localidad muestra un sorprendente conjunto mudéjar. Una parte de templo es medieval y en algunos lugares del interior aparece parte de la decoración original. Sin embargo lo que sorprende al visitante es la torre, adosada a los pies del templo. Tiene planta cuadrada dividida en cinco estancias superpuestas. Para acceder a las mismas se añadió una torrecilla secundaria de planta pentagonal que se interrumpe al llegar al cuerpo de campanas. Cobija una escalera de caracol. La decoración del conjunto es muy rica, variada y diferente en cada uno de los volúmenes. Estrellas de ocho puntas, zig-zag, arcos mixtilíneos entrecruzados, rombos o bandas de esquinillas se sobreponen, dando lugar a uno de los conjuntos más sorprendentes del mudéjar de la zona. El conjunto se ha fechado en el siglo XV, aunque el templo ha tenido varias ampliaciones. Su torre mudéjar está declarada Bien de Interés Cultural, Patrimonio de la Humanidad y Monumento Nacional   Museo – Iglesia

Aquí se muestran casullas realizadas en el siglo XVII, un  cuadro de la Inmaculada, un Cristo en madera policromada. Una interesante colección de carraclas de madera. En las vitrinas, se encuentran bellos cálices, incensarios y porta reliquias, así como  interesantes volúmenes de los siglos XVIII y XIX que recogen oraciones, sermones y normas para la vida de los cristianos, sin olvidar otros muchos complementos religiosos interesantes.  

Ermita de Santa Barbara

Está situada a las afueras del pueblo en dirección a Nogueras. Se construyó durante los años 1707 y 1708, celebrándose la primera misa el 13 de junio de 1808. Desde entonces cada 4 de diciembre, día de Santa Bárbara, el pueblo la venera. Su origen está en un día de fuertes tormentas de agua, granizo y rayos que asolaron los pueblos de la comarca, salvándose únicamente el Villar, por lo que sus habitantes se decidieron a construir una ermita dedicada a Santa Bárbara, patrona de las tormentas.

Esta ermita es la más importante de las cuatro que han existido (dos ya han desaparecido). Está construida en ladrillo y tapial, con una nave y cabecera plana. A finales del Siglo XX la ermita se encontraba en decadencia, ya que el tejado se hallaba en mal estado, y no habría tardado mucho en hundirse. Así pues, el 21 de agosto de 1996 los vecinos se unieron para remodelarla solidariamente durante dos días. Gracias a este hecho, se consiguió una compensación de tres millones de pesetas para su total remodelación y rejuvenecimiento. Esta obra concluiría en el verano de 1997.

Ermita de Santa Ana

Está situada dentro del pueblo, en la calle que lleva su mismo nombre. Se desconoce la fecha de su construcción, pero como dice una inscripción que hay dentro de ella, fue remodelada en 1911. Su decoración es muy colorista y no posee unas grandes dimensiones. Está construida en honor a Santa Ana, abuela de Jesús y madre de la Virgen María. Cada 26 de julio tenía lugar una misa, se iba en procesión por todo el pueblo con la Virgen, y por la tarde se celebraba el Rosario en honor a la Santa. 

Peirones

1. Peirón de la Virgen del Carmen o de Las Almas.

Se halla ubicado junto al río Cámaras, en el camino que conduce al Molino Alto. Se mantiene recto sobre una grada cuadrada de escalón irregular para poder adaptarse a la inclinación del terreno; una basa muy sencilla de hormigón; y el tronco y el edículo que forman un prisma de cuerpo único, en el que se abre, bajo la cornisa de ladrillo del cimacio, una capilla rectangular con la imagen de la Virgen del Carmen. Una pequeña cruz de hierro remata la cubierta.

2. El Peirón de San Isidro

Se encuentra en el camino que conduce a Nogueras, a un kilómetro del pueblo.  Lo configuran cuatro cuerpos: grada cuadrada de un escalón a la que se ha añadido un alargado poyo o banco; basa muy simple y pequeña; tronco liso sin separación del cuerpo superior; y el edículo que sólo está marcado por la hornacina rectangular que se abre bajo el amplio cimacio piramidal. La capilla conserva la imagen de San Isidro, el santo labrador, en baldosines. Sobre el cimacio se apoya una cruz de hierro poco artística.


 3. El Peirón de San Pedro

Se levanta en la bifurcación de los caminos de Herrera de los Navarros y el de subida al Calvario. Se restauró en 1941, como lo fueron todos los de la villa después de los desperfectos que sufrieron durante la Guerra Civil, es de agradecer el mimo con que se conserva, tanto su obra como la cerámica con la imagen del santo.

 7. El Peirón de San Jorge

Se halla ubicado en el alto de los Morrones. En honor al patrón de Aragón. Alcanza una altura de 5 m, algo un tanto raro en este tipo de ejemplares de la pequeña arquitectura rural. Apoya sobre una grada cuadrada de escalón único y una sencilla basa, está configurado por la superposición de dos prismas cuadrados de distinta altura: el primero forma el tronco y el edículo con su hornacina, el segundo es liso y soporta el cimacio y la cruz de piedra, tal como si fuera una prolongación del propio edículo.


 8. El Peirón de San Antonio de Padua

Se sitúa en el mismo camino del de San Antón, en la parte alta del puerto. Arranca del suelo con una grada cuadrada de un solo escalón, de ladrillo y cemento; basa muy sencilla igualmente cuadrada y de ladrillo y hormigón; el tronco es alargado y ha perdido el revoco; el edículo es alargado, ha perdido el revoco y bajo una cornisa de ladrillo abre su capilla rectangular con la imagen de San Antonio en baldosines muy deteriorados. Un amplio tejaroz apoya el cimacio piramidal rematado por una cruz de hierro.

9. El Peirón de Santa Ana

Se encuentra en el camino que conduce a Azuara. También se le conoce como Peirón de la Cañada. Formado como casi la totalidad de sus vecinos con tres cuerpos, uno de ellos doble pues incluye al tronco y el edículo. Conserva dentro de la capilla la imagen, en baldosa, de Santa Ana.

 4. El Peirón de Nuestra Señora de los Dolores

Está ubicado en la cima del Calvario, junto al monumento al Sagrado Corazón. Es igualmente un prisma pero de mayor envergadura, muy sencillo y revocado de blanco, conserva, tras una restauración, una imagen de la Virgen de los Dolores con baldosines de cerámica.
 

 5. El Peirón de la Virgen de Herrera o de Carrera

Se encuentra en la bifurcación de los caminos a la Ermita de la Virgen de Herrera y Herrera de los Navarros. En este  peirón, la procesión que partía desde el templo parroquial despedía a las personas que marchaban en romería a la Virgen de Herrera el 15 de mayo. Es un prisma cuadrado muy sencillo con el tronco y edículo de ladrillo sin separación, que arranca sobre una pequeña basa de hormigón. La hornacina conserva la imagen de la virgen y el cimacio su cruz de hierro.

6. El Peirón de San Antón

Se encuentra a la salida del pueblo, tras cruzar el río Cámaras, donde se inicia el camino de Plenas y Moyuela. Es un esbelto pilar de ladrillo revocado -pasa de los 3 m de altura-, que tiene como curiosidad el abrir la hornacina en el tronco, dejando el edículo cerrado en sus cuatro lados bajo el cimacio piramidal con cruz de hierro. La capilla guarda la imagen de San Antón. En épocas pasadas era visitado el día 17 de enero por las caballerías del pueblo, ya que San Antón es el patrón de los animales.

Nevera

La altitud de Villar de los Navarros es de 867 metros sobre el nivel del mar, un terreno apropiado para la edificación de neveras. Se trata de una construcción con forma de iglú esquimal en la que se almacenaba la nieve caída en invierno y guardarla para el verano. La nevera existente en el Villar, presenta una zona de entrada a ras de suelo, y otra en la bóveda, utilizada para cargar por ella nieve y apisonarla, aprovechando de este modo toda la capacidad de almacenamiento de esta singular obra. Se trata de una construcción de planta circular y bóveda soportada por arcos de ladrillo. La fábrica es de mampostería y argamasa. Probablemente los arcos de ladrillo sean de época posterior, y que se colocaran como refuerzo ante algún problema estructural de la bóveda. Se sitúa en la salida del pueblo hacia Azuara, subiendo barranco arriba.

El puente

El río que atraviesa el pueblo, el Cámaras, que parece un pequeño Guadiana por la intermitencia de su caudal, está jalonado por un puente medieval de un sólo arco de medio punto, realizado con técnica mixta de ladrillo y piedra. El puente está situado en el inicio del camino que se dirige a Plenas, antes de llegar al Peirón de San Antón.

La Dolina

Tras el Peirón de San Antonio, siguiendo el camino que lleva a Plenas y Moyuela, se encuentra una gran dolina de unos 100 metros de diámetro y unos 30 de profundidad. Ésta es debida al impacto de un meteorito.