Villarroya del Campo (Zaragoza):
Origen celtíbero, retablos góticos y paisaje tranquilo

Villarroya del Campo

¿Qué ver en Villarroya del Campo?

Villarroya del Campo es un municipio con raíces muy antiguas, cuyos orígenes se remontan a la época celtíbera. Los primeros pobladores, hacia el siglo V a.C., se asentaron en el cerro conocido como El Castillo, donde aún se conservan restos de muralla, estructuras defensivas y un foso excavado en la roca.

El actual núcleo urbano se extiende en la planicie, al pie de este relieve y junto a la confluencia de los arroyos Orcajo y Villarroya. Su patrimonio combina historia, arquitectura religiosa y elementos tradicionales en un entorno tranquilo y natural.

Además, Villarroya del Campo forma parte del Viaje al Gótico de la comarca gracias a su excepcional conjunto de retablos, uno de los más destacados del territorio.

Patrimonio histórico y artístico

Iglesia de la Virgen del Rosario (s. XVII)

Es el principal edificio del municipio y uno de sus grandes atractivos. De estilo barroco, presenta planta de cruz latina con nave, crucero y cabecera recta, cubierta con bóvedas de lunetos y cúpula sobre pechinas.

En su interior alberga una auténtica joya:
uno de los mayores conjuntos de retablos góticos de la comarca, compuesto por 31 tablas procedentes de distintos retablos de los siglos XV y XVI. Parte de estas obras se atribuyen al maestro Blasco de Grañén.

También destacan sus pinturas murales del siglo XVIII, con escenas religiosas y leyendas devocionales.

Ermita de San Bartolomé

Situada en la ladera del cerro, domina el paisaje del municipio. Aunque su origen se remonta a época medieval, ha sido reformada posteriormente.

Es un edificio sencillo de mampostería y tapial, con nave dividida en tramos mediante arcos apuntados. En su interior se encontraba un retablo gótico, hoy conservado en la iglesia parroquial.

En el entorno de la ermita pueden verse cuevas excavadas en la roca, vinculadas al antiguo asentamiento defensivo.

Huellas del pasado: del mundo celtíbero a la tradición popular

El cerro de El Castillo conserva restos del primer poblado celtíbero, con murallas de piedra y estructuras defensivas que explican la importancia estratégica del lugar.

Hoy, este espacio puede interpretarse mejor gracias a propuestas de recreación virtual del yacimiento, que permiten imaginar cómo fue el asentamiento original y comprender su evolución histórica.

En el casco urbano se conservan elementos de arquitectura tradicional recientemente restaurados:

  • Lavadero
  • Antigua fragua
  • Horno de leña
  • Peirón de la Virgen del Pilar

Naturaleza, agua y espacios de ocio

El término municipal destaca por la calidad de sus aguas y sus pequeños espacios naturales:

  • Fuente del Salz
  • Fuente del Botear, con merenderos y zonas de sombra
  • Fuente de la plaza

Junto al arroyo Villarroya se ha acondicionado un parque municipal, con zonas deportivas, juegos infantiles y espacios de paseo, ideal para disfrutar en familia.

Rutas de cicloturismo y BTT

Qué hacer en Villarroya del Campo

  • Recorrer el cerro de El Castillo y descubrir su pasado celtíbero
  • Visitar la iglesia y admirar su conjunto de retablos góticos
  • Subir a la ermita de San Bartolomé y disfrutar de las vistas
  • Explorar las cuevas excavadas en la roca
  • Disfrutar de las fuentes y zonas de merendero
  • Pasear por el entorno natural del arroyo

Preguntas frecuentes sobre Villarroya del Campo

¿Por qué forma parte del Viaje al Gótico?

Por el excepcional conjunto de retablos góticos que conserva su iglesia, uno de los más importantes de la comarca.

¿Qué se puede ver en el cerro de El Castillo?

Restos de un poblado celtíbero con murallas, estructuras defensivas y un foso excavado en la roca.

¿Existe algún recurso para interpretar el yacimiento?

Sí, cuenta con recreaciones virtuales que ayudan a entender cómo era el asentamiento original.

¿Dónde están las mejores vistas del municipio?

Desde la ermita de San Bartolomé y el cerro de El Castillo, con panorámicas del entorno.

¿Es un buen destino para una visita tranquila?

Sí, combina patrimonio histórico, naturaleza y espacios de ocio en un ambiente relajado.